El seminario organizado por el proyecto SIMOL 2.0 abordó las soluciones tecnológicas para el mejoramiento de los Servicios Sanitarios Rurales (SSR) que se están aplicando en el Ñuble entre proyectos de investigación universitaria y el protagonismo de los comités de agua potable.
La cita se realizó en el Auditorio José Suárez Fanjul de la Universidad de Concepción, Campus Chillán, en la cual se mostraron los alcances de tres proyectos aplicados en distintos territorios de la región. Esta contó con la participación de miembros de los comités de agua agrupados en las asociaciones de las provincias de Itata y Punilla.
La primera en presentar fue la académica del Centro EULA de la Universidad de Concepción, Mariela Yévenes. Quien mostró la aplicación de un sistema de alerta temprana para la calidad del agua rural aplicado en Boca Itata de nombre proyecto MOCCA (Monitoreo Comunitario de la Calidad del Agua), el cual consta de un paquete tecnológico de sensores, plataforma digital y procesos de transmisión de los datos que son leídos por los comités y que les permite tomar decisiones sobre el consumo de agua y la protección del entorno para mantener su calidad.
Mariela destacó de su experiencia “la interacción que existe entre la ciencia y la sociedad; que vincula a la innovación tecnológica y también la innovación social donde todos somos parte, en donde partimos intercambiando información, creando conocimiento desde las comunidades, desde el territorio, en conjunto con la sociedad para alcanzar un mayor bienestar. Esa es la finalidad de hacer ciencia”.
Luego presentó el investigador de la Universidad del Biobío, Pedro Cisterna, quien realizó una caracterización de los SSR que no cumplen los estándares requeridos por el Ministerio de Obras Públicas, para luego dar paso a exponer sobre la depuración de las aguas servidas en la ruralidad en base a sistemas basados en la naturaleza, específicamente en cuanto a la implementación de humedales construidos.
Para Pedro, estos humedales “la gran ventaja que tienen son los bajos costos de inversión, bajos costos de operación y, sobre todo, que incorporan un elemento estético en las ciudades y promueven la biodiversidad y generan espacios paisajísticos hermosos”. Además destacó su amplio rango de aplicabilidad ya que puede realizarse para “soluciones individuales pero también pueden ser soluciones para poblaciones de hasta 5 mil personas de forma concentrada y con un solo humedal”.
Finalmente presentó el equipo del Sistema de Monitoreo Local, quienes realizaron un repaso de la primera experiencia de co-construcción de la herramienta SIMOL – entre 2020 y 2022 – junto a la Unión Comunal de APR de Ránquil, que dio paso a un manual que evalúa el trabajo y ejecución de las APR, en el relato del abogado e investigador UdeC Fabián Barría.

Por su parte, la investigadora Tatiana Troncoso, mostró el proceso de investigación junto a las asociaciones de agua potable rural de la versión 2.0 que contempla la utilización de un asistente virtual vía Whatsapp para el apoyo y evaluación de los SSR. Luego Jorge Walters, el asesor en inteligencia artificial del proyecto, explicó cómo fue entrenado este asistente realizando una demostración en directo.
SIMOL 2.0 se encuentra terminando su primer año de ejecución, con una primera propuesta de prototipo. “Ahora avanzamos a una segunda etapa que es de validación donde se van a hacer las aplicaciones correspondientes de prueba. Estamos ya con una planificación preliminar de que esta validación se va a hacer en comités de agua de otras regiones, particularmente del Biobío y de Los Lagos, que es donde ya tenemos articulación con redes de comités, lo que permitirá ir perfeccionando la herramienta para llegar a fines del próximo año ya con una propuesta más definitiva”, explicó Noelia Carrasco, directora del proyecto.






